Cultura

Entre mitos, mujeres y el jaguar, un renacer zapoteco

Por: Alondra Mondragón 22 marzo 2025 • 2 minutos de lectura

San Pedro Ixtlahuaca: un viaje de tradición. Descubre el significado y simbolismos de la cultura zapoteca de esta región con Alondra Mondragón.

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mitos, mujeres, jaguares y otros simbolos cultura zapoteca en San Pedro Ixtlahuaca
Foto: Tony Petate ( @tonypetate )

En el corazón de la región zapoteca, entre las montañas y valles de Oaxaca, se encuentra San Pedro Ixtlahuaca, un pueblo que guarda en sus raíces una historia milenaria. Este rincón de la tierra oaxaqueña, lleno de leyendas, creencias y rituales, es un testimonio vivo de una cultura que, aunque desafiante y a menudo oculta, sigue siendo un pilar fundamental en la identidad mexicana.

La muerte en la cosmovisión zapoteca así como lo narra la tradicional oral en sus Filo-Mitos nos la muestra como el ciclo natural donde el movimiento es infinito y constante, una conciencia que nace y muere en la infidelidad de perpetuar la vida en todas sus posibles formas. Para los zapotecos de San Pedro Ixtlahuaca, la muerte, además de ser femenina, no es un final, sino un paso hacia un regreso a lo abstracto, un viaje hacia lo invisible. Es como un sueño profundo del que se renace. La luna , que se alza en el firmamento, simboliza esta transición, mientras que las estrellas no son solo luces distantes, sino reflejos de las almas que nos acompañan en el camino. La muerte, entendida en este contexto, no debe ser temida, sino comprendida como una parte natural del ciclo de la vida.

cosmovision zapoteca
Foto: Tony Petate ( @tonypetate )

Uno de los símbolos más poderosos de la región es el jaguar, la representación del poder absoluto, una representación de la energía femenina y sexual que da vida, que renueva. Este felino no solo es el rey de la selva, sino también el guardián de los elementos naturales, un vínculo entre los zapotecos y su entorno. La mujer, según esta visión, es la portadora de esta energía, capaz de gobernar las fuerzas invisibles y mantener el equilibrio en la tierra. Este poder femenino se ve reflejado en todos los aspectos de la vida cotidiana y, recientemente, en un hito histórico: por primera vez, una mujer asumió el cargo de mayordomo, rompiendo siglos de tradición patriarcal y demostrando que el liderazgo femenino es esencial para conservar la cultura y las costumbres del pueblo.

La lluvia (Nisaye, Nisayuu, Nisdo), es otro elemento central de las creencias zapotecas, considerada como un ser inmortal que representa la manifestación del rayo (Cosiyu, Cosijo, Ziu), y la llegada de los fluidos del cielo. Junto con la serpiente y la lagartija, la lluvia forma parte de los símbolos de la energía femenina, esencial para mantener el equilibrio de la vida. Los zapotecos ven en estos elementos una conexión profunda con la naturaleza, un recordatorio de que todos los seres, visibles e invisibles, están interconectados.

san pedro ixtlahuaca
Foto: Tony Petate ( @tonypetate )

Visitar San Pedro Ixtlahuaca es sumergirse en una tradición viva que invita a reflexionar sobre nuestras raíces. Cada celebración, cada danza y cada ofrenda son un recordatorio de que estas tradiciones siguen vivas, y al visitarlas, no solo descubrimos un destino turístico, sino que participamos en una experiencia cultural profunda. Este es un lugar que nos invita a comprender la importancia de preservar nuestras costumbres y a conectar con las raíces que nos unen.

Al final de cada festividad, cuando las luces se apagan y los ecos de las danzas se desvanecen, queda en nosotros la responsabilidad de seguir preservando y compartiendo la riqueza de nuestras tradiciones, para que continúen vivas y resonando en el tiempo.

Fotos de: Tony Petate ( @tonypetate )

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