Por Yazmín Ruíz
Sabemos que alguna vez tu esposo te ha dicho cosas como: “Mi amor, ¡me estoy quedando calvo!”, entonces tú te ríes y le respondes entre carcajadas “Quizá sea porque eres más viejito que yo, querido”; pero de pronto notas su rostro enojado y es ahí cuando te das cuenta de que él no está jugando, en serio se le está cayendo el cabello y está preocupado por la situación.
Por eso, aquí te decimos en qué momento sí se puede remediar la caída y en qué momento tendrán que empezar a pensar en una forma de disimularlo. Pero, ¡aguas! No sólo le puede pasar a él, esto también puede sucederte y es mejor que pongas mucha atención.

La alopecia es una enfermedad en la que, si sabes las causas, podrás utilizar los tratamientos correctos. Existen dos tipos:
Alopecia cicatricial
Se caracteriza por la destrucción total del folículo piloso debido a enfermedades infecciosas, quemaduras o mecanismos inflamatorios. Si la razón de la alopecia es una de las que te dijimos antes, lamentamos decirte que no hay remedio, ni tratamiento.
Alopecia no cicatricial
Es el más común y alrededor del 80% de las personas que sufren alopecia es de este tipo. Al contrario de la anterior no daña el folículo piloso y, por lo tanto, puede ser asistida con algún tratamiento. Está comprobado por estudios científicos que, los productos que contienen el activo minoxidil ayudan a disminuir la caída del cabello y estimulan el crecimiento capilar.

¡Ánimo! Puedes combatir la alopecia y, si de plano tu caso es el primero, ¿por qué no usar una peluca? Te da la facilidad de cambiar de estilo cuando quieras.