Bienestar

La increíble razón por la que la piel de otras personas se siente más suave

Por: Beatriz Esquivel 29 junio 2022 • 2 minutos de lectura

¿Simple juego mental o verdaderamente la piel de otros es más suave que la nuestra? Descubre la verdad aquí.

Compartir:

pareja bañandose piel suave
Pexels

Ya sea de un ser querido, un amigo o un ser amado, cuando por algún motivo acariciamos la piel de otra persona o incluso sostenemos su mano podemos notar que su piel es suave al tacto, pero en particular mucho más suave que la nuestra, ¿te ha pasado?

Esto no significa que tengas que mejorar tu régimen de cuidado de la piel o ponerte crema humectante más seguido –aunque no podemos dejar de sugerirte que uses bloqueador solar diariamente–, sino un mecanismo humano para socializar.

tomados de las manos
Pexels

No es ningún secreto que los seres humanos son seres sociales; dependemos de otras personas en la infancia y prosperamos rodeados de más personas… y el tacto es tan sólo uno de los factores que entran en juego, incluída la ilusión de que la piel de otras personas es más suave.

Esto fue descubierto a través de unos estudios en la University College London (UCL), que demostraron que esta ilusión de suavidad se hacía presente cuando se acaricia la piel de forma intencional y en específico cuando se trata de un “toque” afectivo.

Te puede interesar: Consigue una piel joven y suave con esta mascarilla de café

En otras palabras, los científicos asociaron la ilusión de la piel suave de otras personas con las relaciones íntimas, en las que el tacto y las caricias son suaves y lentas, pero no sólo eso, también tiene que ver con el placer del tacto. ¿Esto qué quiere decir? Que detrás de tocar a otra persona, acariciar su piel y percibirla como más suave y tersa que la nuestra, también está entrando en juego otro mecanismo relacionado con el placer de dar placer… por lo menos en cuanto al tacto se refiere.

pareja tocando su rostro suave
Pexels

Y es que los científicos encontraron que quienes tocaban a la otra persona no sólo elegían las partes del cuerpo que acariciar , sino la velocidad de las caricias que podrían darle más placer a quien lo recibe. Esto a su vez está conectada con el sistema de recompensas de nuestro cerebro, vaya, sentir la piel “suave” de la otra persona es una recompensa en sí mismo, lo cual ayuda a que como seres humanos busquemos estar en contacto físico con tras personas.

No obstante, a pesar de este estudio lo cierto es que se sabe muy poco sobre los beneficios del contacto físico, salvo alguna evidencia sobre su influencia en el desarrollo de los bebés e infantes.

En ese sentido, los investigadores de la UCL se plantean que el tacto puede ser una especie de “pegamento” social, y que aún queda por descubrir que quizá en etapas adultas tocar a otras personas o ser tocado tengan implicaciones importantes en nuestro bienestar, sin mencionar cómo decidimos tocar a quienes tocamos según el grado de parentesco o conocimiento que tengamos de la persona.

Te puede interesar: 3 mascarillas de pepino para hidratar y desvanecer manchas

Suscríbete aquí a nuestro Newsletter para que estés al día con nuestros contenidos.

X